jueves, 31 de mayo de 2012

TRABAJO DE CAMPO

PROYECTO LAS  4P
TEMAS A DESARROLLAR
1.       PRODUCTO
a)      Definicion del producto (Usos, materiales, elaboración, diseño)
b)      ¿ Que tipo de producto?
c)       ¿Cómo planea hacer el lanzamiento?
d)      ¿Cómo planear trabajar cada fase del ciclo de vida?
e)      Estrategias ( Marca, etiqueta, envase, embalaje)
2.       PRECIO
a)      ¿Cuál es el precio según? –El mercado, competencia, costo
b)      ¿Qué estrategias de precio planea utilizar?
3.       PLAZA
a)      ¿Qué canales de distribución piensa emplear y por qué los escogió?
b)      ¿Cuál es el nivel de intensidad de la distribución planteada?
4.       PROMOCION
a)      ¿Cuáles son los objetivos de su estrategia promocional?
b)      Describa la campaña publicitaria
c)       Describa las estrategias de promoción de ventas
d)      Describa las estrategias de relaciones publicas
e)      Describa las estrategias de negociación y comercialización
f)       Describa las estrategias de comunicación interactiva o marketing directo

Usted junto con su grupo de trabajo debe investigar en internet los temas con asesoría del profesor , y aplicar cada uno de los temas  en un producto real.
 

martes, 8 de mayo de 2012

MODELOS ECONOMICOS DEL MERCADEO

Toda sociedad debería discutir el modelo económico que desea establecer. No hay muchas opciones. En realidad solo se cuenta con dos modelos económicos: el centralizado o el descentralizado. El modelo centralizado consiste en dejar que un centro, llámese gobierno, buró, partido o dictador sea el que tome las decisiones económicas que permitirán producir bienes y servicios a fin de que la sociedad pueda sobrevivir. Este centro es el que decidirá qué producir, a quién distribuir, cuánto asignar a cada persona y organizará la fuerza de trabajo para colocar a cada hombre en un punto de la maquinaria estatal de producción. El sistema centralizado recibe muchas denominaciones. Ejemplos de sitemas centralizados son: sistema esclavista, feudal, socialista, fascista, nazi, soviético, maoísta, comunista, economía de estado, etc..
Los Dos Modelos.- El sistema descentralizado consiste en establecer que los individuos sean los protagonistas fundamentales de la economía. Quiere decir que cada individuo tiene la libertad de decidir la actividad que quiera ya sea en la producción o en la distribución. Este individuo debe elegir si se dedica a producir pan, zapatos o cohetes. O bien, si desea comercializar lo que otros producen. El sistema descentralizado establece como normas de funcionamiento el respeto a la propiedad de los demás individuos así como el respeto a la libre competencia. Este sistema tiene también distintas denominaciones: sistema capitalista, sistema de libre empresa, liberalismo económico, economía de mercado, neoliberalismo, etc. El sistema centralizado requiere la abolición de la propiedad privada y por lo tanto la prohibición del co-mercio entre los particulares. La producción de zapatos, por ejemplo, no la decide el empresario sino el centro (el gobierno). La norma fundamental de funcionamiento se basa en la disciplina u obediencia absoluta al poder central.
Estos son los dos modelos puros de la economía. Sin embargo, no existe ningún país que lo aplique al pie de la letra. Todo país tiene una mezcla de los dos modelos económicos. Hay sociedades que tienen más mercado que estado, por ejemplo, Hong Kong, Singapur, Taiwan, etc. Otras sociedades tienen mas estado que mercado, por ejemplo, Corea del Norte, Cuba, China, etc.
Modelos de Marx y Keynes.- ¿Por que hay economías mezcladas? Una explicación radica en que es muy difícil definir el proyecto de estado que desea cada sociedad. Se requiere tener teóricos que comprendan perfectamente los dos grandes paradigmas de la economía. Pero, el pensamiento económico que ha dominado desde principios de este siglo ha sido el que se fundamenta en las ideas de Carlos Marx y John Maynard Keynes. Marx estableció las bases teóricas para la crea-ción de los sistemas centralizados mediante su prédica para la abolición de la propiedad privada y del capitalismo. Keynes estableció la teoría para legitimar la intervención del estado en la economía. En realidad ambos autores empujaban hacia el mismo lado, es decir, hacia el centralismo económico. Por lo tanto unos países se declararon abiertamente socialistas, fascistas o nazis y otros simpatizaron con las ideas Keynesianas de permitir que los gobiernos dirigieran la economía, controlaran los mercados, regularan la producción, y manipularan la moneda. De esta manera, el sistema de mercados libres sufrió un descalabro, se eliminaron las libertades económicas (y por lo tanto, políticas) de los individuos y la burocracia gubernamental tomó el papel estelar de la película.
Hacia una Economía de Mercado.- Hoy en día, parece que hay un despertar en todo el mundo para recuperar aquel sistema que permite aprovechar las capacidades y talento de cada ciudadano, Se empieza a ver las bondades del mercado, la competencia, las motivaciones económicas de los individuos, etc. Es un renacimiento del libe-ralismo económico sintetizado por mentes brillantes como la de Adam Smith, León Walras, Carl Menger, Bohm von Bawerk, Ludwig von Mises, Friedrich von Hayek, Israel Kirzner, Milton Friedman, etc. Auto-res que, por cierto, quedaron proscritos de los programas de economía de muchos países latinoamericanos. Uno de los grandes problemas que enfrentan los países latinos es que hay muy poca gente experta en el pensamiento del liberalismo económico. En contraste hay demasiada gente contaminada por las ideas marxista-keynesianas. De esta forma es muy difícil crear un proyecto de nación que tenga una clara definición hacia el establecimiento de una economía de mercado. Sin embargo, la oleada histórica que estamos viviendo favorece el desarrollo de economías de mercado. Países que antes veneraban la centralización (URSS, Cuba, China, Polonia, etc.) han tomado la decisión de cambiar su modelo de economía estatal para implantar a la economía de mercado. ¿Qué tan exitosa será esta transformación? Depende del clima intelectual que logren en la sociedad. Por ejemplo, en el caso mexicano, se intentó caminar en este plan de transformaciones. Pero la intelectualidad y todo el sistema educativo estaban estructurados en la filosofía de economías estatales. La conciencia de los jóvenes, docentes, periodistas y escritores estaba conquistada por la ideología marxista-keynesiana. Esto dificultó enormemente el establecimiento del nuevo modelo económico. Sin embargo, la discusión de qué modelo tomar sigue tan necesaria ayer como hoy. En la elección del modelo está precisamente la clave para garantizar un mundo de prosperidad o uno de pobreza.
A los economistas les gusta predecir el futuro. Es una enfermedad profesional. A pesar de que lo han hecho siempre muy mal y han  cometido graves errores, no se dejan arrastrar por el desánimo y siguen  intentándolo. Aquí lo lo hacen de nuevo, pero, sirva este comentario de aviso, no conviene que se conceda a esta página más credibilidad que la que se concede al horóscopo de un astrólogo o a las revelaciones de un quiromántico.
Si los sistemas económicos tienen relación con el grado de conocimiento acumulado por una sociedad, es posible que estemos a las puertas de un nuevo sistema económico substancialmente diferente de los anteriores. Los conocimientos científicos y tecnológicos están avanzando en todos los campos a una velocidad sin precedentes históricos. Y también se está acortando el lapso de tiempo que pasa entre el anuncio de un invento y su aplicación y uso masivo.   Además, las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, la informática e Internet, son avances extraordinarios que están dirigidos precisamente al tratamiento, acumulación y transmisión de informaciones por lo que se facilita aún más el aumento y difusión del conocimiento humano.
Al igual que la imprenta, abaratando los libros, promovió que mucha gente leyera, Internet, abaratando los costes de publicación y difusión, está promoviendo que mucha gente escriba. La expresión "comunicación de masas" tiene un nuevo sentido desde la popularización de Internet;  hasta ahora significaba comunicación "de pocos a muchos", ahora significa "de muchos a muchos". Cuando se bucea al azar por Internet resulta asombroso constatar la cantidad y la calidad de los individuos que publican páginas web. Digo calidad de los individuos, no de las páginas. Quiero decir que es asombroso comprobar que hay centenares de miles de páginas escritas por adolescentes, o por pequeños empresarios, o por simples aficionados que nunca hubieran escrito o publicado ni una sola línea en su vida de no ser por Internet.
La imprenta permitió que algunos líderes -políticos o religiosos- descontentos con gobiernos absolutistas obtuvieran apoyos masivos y promovieran revoluciones; Internet facilita de forma extraordinaria que los ciudadanos puedan manifestar su opinión directamente a los gobernantes.
El abaratamiento de las comunicaciones es tal que, por el precio de un periódico, se puede enviar el texto completo de El Quijote a una lista de miles de personas, distribuidas por todos los rincones del mundo, que lo recibirán en pocos minutos. Y el abaratamiento de las comunicaciones significa también abaratamiento del comercio. El comercio electrónico pone hoy al alcance de cualquier persona ofrecer sus productos o servicios a cualquier parte del globo.

Internet y el comercio electrónico puede tener efectos positivos y negativos desde el punto de vista de los países en desarrollo. Por una parte, las nuevas tecnologías tienen un efecto equilibrador. Cualquier fabricante de alfombras de Túnez puede poner una página web que tendrá los mismos colores, el mismo tamaño y estará a la misma distancia del teclado del consumidor que el departamento de alfombras de los almacenes Harrods de Londres; y además a un precio asequible a cualquier pequeño empresario. Pero, por otra parte, puede tener también un efecto de profundización de las diferencias económicas. Lo que está ocurriendo es que los países ricos y las grandes multinacionales se han apresurado a usar las nuevas tecnologías, aumentando así, una vez más, las diferencias entre los grandes y los pequeños, ricos y los pobres.

Mirando al sistema económico del futuro, no vemos razones para que desaparezca el viejo conflicto entre el individuo y el estado, pero sí para que cambie de manera substancial. Es posible que el individuo sea cada vez más libre de "perseguir su felicidad"; pero en esa libre persecución es previsible que haya muchos perdedores que caigan por el camino. Parece muy conveniente pues que el estado tenga capacidad para intervenir y ayudar a los más atrasados, que coja parte de los beneficios que se consiguen gracias al conocimiento acumulado durante toda la historia de la humanidad y los redistribuya entre todos. Eso no va a cambiar o, en cualquier caso, habrá muchos que así lo demanden.

Pero ese estado tiene que cambiar también de forma substancial. Si las empresas son multinacionales y los beneficios son globales, la redistribución también debe ser global. Las instituciones y organismos públicos de carácter internacional están creciendo en número, en tamaño, en diversidad, en efectividad... y en agresividad. Podemos interpretar estos fenómenos como el surgimiento de un imperio, de un gobierno mundial. Y eso significa el debilitamiento de los viejos estados e imperios.

Todos estos fenómenos son tan diferentes a todo lo que ha conocido el ser humano en su historia que permiten considerar que la organización económica que está surgiendo será un sistema completamente distinto a todos los anteriores. Ojalá que sea mejor.